Entradas

Apetito 38.

 A mí debieron cambiarme de colegio en la primaria, hubiese estado más preparada para afrontar el nuevo curso si hubiese sido un año mayor, y si no hubiese sido la más chiquita del salón, realmente me la montaban mucho y yo contestaba de mal genio, me hicieron creer que yo era de mal genio porque tenía que arreglármelas con los abusos de los más mayorcitos de la clase. Desdibujaron mi carácter, hubiese tenido más solvencia siendo la mayor del curso como me enseñó la vida, me llevé mejor o con personas mayores que yo 10 o 20 años, que de alguna manera emulaban a mis padres, o con personas hasta 5 años menores que yo, de hecho mi segundo marido es menor que yo 4 años. Era importante tener control de la situación. Dada mi experiencia, decidí postergar un año el ingreso de mis hijos al colegio para que fueran mayores que sus compañeros de clase y se nota a hoy la madurez con la que mis hijos enfrentan los problemas, se sienten menos presionados por las situaciones, esperar un añito era...

Apetito 37.

 Yo pude estudiar otra cosa, finalmente estudiar arte no fué sino un acto de terquedad, de no querer dejar las cosas por la mitad porque a mí no me enseñaron a dejar todo a medias, era importante para mis padres persistir en la tarea, y yo seguí el mandato familiar. Antes de decidirme por arte había pensado en diseño textil pero a última hora cambié mi decisión porque me llamó la atención aprender cerámica y fotografía, lo cierto es que vocacionalmente estaba muy perdida. En el colegio nos hicieron unos tests que dieron como resultado que lo que yo debía estudiar era antropología, y de hecho tomé unos cursos de etnografía para saber qué era eso, pero tanto como estudiar antropología no, realmente no es que me interese. Aún a hoy me pregunto qué hubiese pasado si hubiese estudiado comunicación social, a mí me iba bien escribiendo textos desde la primera infancia, no hubiese estudiado literatura porque no soy buena lectora, pero comunicación era una opción y tenía televisión y radio....

Apetito 36.

 Y hay amigos con los que hacíamos proyectos, tal vez no nos conocíamos mucho, cada uno iba en su rol, reunidos por algún otro para hacer videos. A veces nos encontrábamos en un par de proyectos más. Mis últimos amigos de proyectos eran mucho más jóvenes que yo, los grupos de trabajo fueron depurándose, los mayorcitos ya no insistieron en hacer los videos, así que rejuvenecí, me hice a la idea de que tenía que escuchar más rocksito, eran jóvenes pero no reguetoneros, y así estuve disfrutando del hacer, yo misma me cambié de roles en varias oportunidades para poder hacer aquello que no había tenido oportunidad.. En uno de esos videos hice la dirección de arte y fué entretenido buscar los vestuarios, pensar en el maquillaje, diseñar el set con todos sus objetos, me gustó hacer algo diferente a lo usual. Ahora que me pensioné, ellos siguen trabajando y sacando adelante sus proyectos, me gusta darles vuelta en el Facebook para ver las fotografías de sus nuevas propuestas, hay unos que ...

Apetito 35.

 Extraño cuando la vida era sencilla. Cuando había tiempo para perder con los amigos en charlas estúpidas, de esas en las que se discute de todo pero al final no importa quien gana o quien pierde en el debate. Charlas sobre lo que acabamos de ver en clase, la buena o mala impresión que nos dió alguien, la última película que vimos, lo nuevo que salió en la música. Ó haciendo proyectos inconclusos, de esos que nunca se llevaron a cabo pero a los que les pusimos todo el alma. Me gustaba departir con mis amigos, ya fuera caminando hacia la casa, o compartiendo un café. Existía la sensación de que había tiempo para todo, nadie se apuraba, nadie acortaba la charla, podíamos pasar juntos horas enteras y llegar a la casa y terminar chateando toda la noche. Ahora veo yo a mis hijos en el mismo plan y me pregunto qué pasó con mis amigos, como si cumplir 50 años nos haya impuesto otras prioridades y ya no quedara tiempo para perder en nuestras charlas amenas, llenas de risa, o llanto, o lo q...

Apetito 34.

 Y entonces me pregunto por qué fuimos tan buenos amigos con Gabo? Gabriel Eduardo Arrieta Vargas era un realizador de Canal 13 y falleció como en el 2016. Nos conocimos porque una señora de la Especialización en Gerencia y Gestión Cultural nos presentó, fuimos a verlo, teníamos una cita en el Canal, y yo no sé por qué nos dió tanta risa de algo que la señora dijo, y no podíamos contenernos y desde ahí concluímos que nos caíamos bien. En varias oportunidades nos reunimos para hacer un proyecto y Gabo decía que íbamos a hacer historia con esa idea. Era muy divertido hacer el trabajo con él, nos sentábamos horas al computador a redactar la propuesta, o nos encontrábamos en el Sindicato de Industria de las Telecomunicaciones a hablar con el personal técnico del Canal. A veces íbamos al Parque Nacional a mirar el atardecer, o cantábamos Caraluna a todo pulmón en la oficina desde donde se programaba Play TV. De hecho me invitó a formar parte del Canal 13, me dijo que podía presentar una...

Apetito 33.

 Aquí pensando en la manera en que hacemos amigos. Yo nunca fuí buena haciendo amigos. Mi último amigo fué Robert Plant, entró a mi Facebook, pidió que lo aceptara como amigo, así lo hice, me habló brevemente por el chat, cosa que le agradezco, y al día siguiente me envió otro requerimiento de amistad a su facebook privado, también lo acepté y quedé vinculada. Lo raro es que duré siendo su amiga una semana y luego desapareció de mi Facebook, casi no lo pude disfrutar, además de que me hubiera gustado dármelas con alguien de su amistad, pero no tengo amigos por estos días, así que esa fué la historia, lo bueno, me habló brevemente por el chat. Y me acordé de mis primeras amigas en el colegio que no fueron tales, me rechazaron, me dijeron que no podía jugar con ellas porque ellas se conocían desde el preescolar y yo tan solo ingresaba al primero de primaria, eso dijeron hasta mico, que yo era muy brusca, que parecía un hombre, y lo creí, quedé traumatizada, de hecho fuí a jugar con o...

Apetito 32.

 Las veces que les dijeron no a mis hijos fué cuando dijeron no a ser papás. No tengo nada que decir aunque parece un buen conflicto. Yo hice tanto énfasis en lo positivo que no noté que algo estuviera mal. Por un lado me evité problemas definiendo cómo educar a mis hijos, fué buena la coherencia. Para mis padres fué muy bueno tener a los niños en la casa, era como volver a criar y no les dió nido vacío, pues yo me quedé viviendo con ellos indefinidamente. Fuera de eso extendí el tiempo de la adolescencia, viví despreocupadamente mucho tiempo bajo la tutela paterna. Solo recientemente tuve que mirar las cuentas porque mi papá a su edad, 83 años, está soltando todas sus responsabilidades. Y además tenía oficina en mi casa, luego siempre estuve al tanto de todo lo que mis hijos necesitaran. Crecimos como hermanitos, con mi papá educándonos a todos. Por lo menos como buenos amigos, mamá es mamá. <yo no sentí que nos faltara otro papá que no fuera mi papá, ni mis hijos sintieron aus...